"Se va a consolidar una gran estafa." La acusación del jefe del bloque de senadores radicales, Luis Naidenoff (Formosa), anticipa el tenor del debate que se vivirá hoy en la Cámara alta, en donde el kirchnerismo buscará aprobar el proyecto de ley que expropia la firma impresora Compañía de Valores Sudamericana (ex Ciccone Calcográfica).
La sesión comenzará a las 10 y tendrá en Amado Boudou a un protagonista excluyente. Investigado por la Justicia por haber intervenido en el resurgimiento de la ex Ciccone, el vicepresidente estará obligado a escuchar, sin poder intervenir, las fuertes imputaciones en su contra que le lanzará la oposición.
"Tenemos la certeza de que el Gobierno está implicado de los pies a la cabeza", agregó Naidenoff en diálogo con LA NACION, antes de desafiar a Boudou: "Es el presidente del cuerpo y debe presidirlo". Voceros oficialistas aseguraban ayer que el vicepresidente asistirá a la sesión.
-¿Por qué la UCR vota en contra de la expropiación de la ex Ciccone?
-Este es un proyecto que está lleno de sospechas, ausencia de transparencia y con certezas concretas de que funcionarios del Gobierno tienen que ver con la ex Ciccone. De lo contrario, no se explica la negación de todo tipo de información.
-¿Cuáles son las principales sospechas de la UCR sobre este tema?
-Sospechamos del entramado de la expropiación, porque la quiebra de Ciccone fue solicitada por el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, en julio de 2010, y dos meses después el propio funcionario solicita el levantamiento de la quiebra y permite la irrupción de The Old Fund, un fondo de inversión de titulares desconocidos cuyo director es Alejandro Vandenbroele, supuesto amigo y supuesto testaferro del vicepresidente, acusado por su ex esposa, Laura Muñoz. También sospechamos de la vinculación de Echegaray, que otorgó un plan de pagos excepcional tras solicitar la venia del propio ministro de Economía y actual vicepresidente.
-¿A qué atribuye el apuro del oficialismo?
-Para esconder, porque quieren esconder lo que la sociedad necesita saber: quiénes son los dueños. Este es un caso inédito en la historia del Senado. Se va a consolidar una gran estafa al aprobar una ley que puede generar una indemnización, y el denominador común es que nadie sabe quiénes son los dueños de Ciccone. Y cuando los dueños están sospechados de ser parte del Gobierno o lo involucran al propio vicepresidente de la República y el oficialismo se niega a dar información, la certeza es que esto salpica al propio poder.
-¿Qué opina del voto favorable anticipado por varios legisladores de la oposición?
-Creo que hay algunos que lo hacen desde la buena fe, que presentaron proyectos para que el Estado recupere la potestad para imprimir billetes. Pero nosotros creemos que éste no es un proyecto más, que debe ser un punto de inflexión para toda la sociedad. Esto es convalidar una gran estafa, que está en no saber qué expropiamos, porque expropiamos un sello, que es la Compañía de Valores Sudamericana; y no conocemos los activos ni los pasivos. Cuando los pasos que se dan sólo son obstáculos para impedir que la sociedad conozca el trasfondo de esto, la certeza es que el Gobierno está implicado de los pies a la cabeza.
-¿Boudou debería presidir la sesión?
-Sí. Es el presidente del cuerpo y debe presidirlo.


