PARÍS (De un enviado especial).- Rafael Nadal y David Ferrer aseguraron un finalista español en Roland Garros. El N° 2 del mundo, gran candidato a ganar el segundo Grand Slam del año, logró su victoria número 50 en este certamen, superando la marca del sueco Björn Borg, que ayer cumplió 56 años, al superar a su compatriota Nicolás Almagro por 7-6 (4), 6-2 y 6-3. En tanto, Ferrer batió al escocés Andy Murray por 6-4, 6-7 (3), 6-3 y 6-2 y así accedió por primera vez a las semifinales del gran torneo galo.
Un nuevo duelo está programado entre los dos mejores españoles en polvo de ladrillo del momento, el enfrentamiento número 20 (15-4 para Nadal) y el 13° sobre esta superficie.
Nadal y Almagro protagonizaron un duelo de invictos, ya que ambos habían llegado a esa instancia sin ceder un set. De todas formas, el triunfo fue aplastante en favor del N° 2 del mundo.
Con sencillez, Nadal explicó su victoria: "Hice lo que tenía que hacer. He aguantado bien, he sufrido cuanto tenía que sufrir, cuando he tenido la oportunidad lo he aprovechado y cuando he tenido que atacar lo he hecho".
Rafa sumó 42 sets ganados en la temporada de tierra roja, con triunfos en Barcelona, Montecarlo y Roma, y solo ha cedido un partido en tierra azul, contra Fernando Verdasco en Madrid. Es el único zurdo que queda con vida de los 21 que comenzaron el torneo.
El zurdo de Manacor, gran favorito para obtener el título parisino, superó a Borg, lleva ya las mismas victorias en París, 50, que el italiano Nicola Pientrangeli, que presenció el partido en la central y está a una del norteamericano Andre Agassi, y a ocho del hombre récord en París, Guillermo Vilas.
A lo que parecía una obviedad, la victoria de Nadal y su ya acostumbrada presencia en las definiciones de Roland Garros, otro español se llevó las miradas de la jornada: Ferrer.
El tenista de la ciudad de Xabía (así firmó el acrílico frente a la cámara de televisión tras imponerse), calificó a su rival, Murray, como "muy duro, físicamente muy difícil". Y también se soltó con suma sinceridad al analizar su presente: "Me quité un peso de encima. Por primera vez llego a las semifinales de Roland Garros. Esto me hace muy feliz".
A sus 30 años, Ferrer iguala además las semifinales alcanzadas en el US Open 2007 y el Abierto de Australia 2011, sus mejores actuaciones en torneos de Grand Slam.
Sin embargo, lo que viene parece casi imposible: el enfrentamiento ante Nadal: "Ahora intentaré ponerle las cosas difíciles a Rafa, el mejor en la historia en polvo de ladrillo", comentó sobre su próximo rival.
Ferrer tiene una clara desventaja de 4 triunfos y 15 derrotas en sus 19 duelos. El propio Ferrer admite que él mismo siempre ha estado "en segundo plano" y que se siente cómodo en esa posición. "Yo soy de pocos titulares", bromeó tras el encuentro.
Pese a los contrastes, su amistad fuera de la cancha permanecerá inalterable. "Luego jugaremos en la Play igual que siempre".


