ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Blog de Noticias

    ¿Cómo detener la caza de focas?

    Cachorro de foca arpa (Matthieu Godbout - Wikimedia Commons)Cachorro de foca arpa (Matthieu Godbout - Wikimedia Commons)La matanza de focas en Canadá estremece al mundo desde hace algunos años. Al final del invierno los pescadores de las provincias marítimas y del Este, acuden a ese macabro ritual escenificado en el golfo del río San Lorenzo. El gobierno del país norteamericano defiende la carnicería, mientras los grupos ecologistas intentan detenerla mediante la presión internacional.

    La organización alemana NOAH construyó una valla magnética en la ciudad de Hamburgo para llamar la atención sobre este problema. Los transeúntes fueron invitados a lanzar sus monedas para cubrir con ellas al cazador de focas y de esta manera respaldar la campaña contra el exterminio de esos mamíferos. Un gesto muy sencillo, casi un juego, para informar a cientos de personas que seguramente desconocían la masacre y obtener financiamiento. Según las cifras aportadas por el video, 900.000 focas son asesinadas cada año en el planeta.

    Ottawa insiste en que la temporada de caza de estos animales es monitoreada de cerca por el gobierno para garantizar su sostenibilidad y su carácter "humanitario". Las autoridades canadienses sostienen que la población de focas arpa ha aumentado notablemente en las últimas décadas y su presencia afecta a las comunidades de pescadores pues se alimentan de bacalao, el principal producto de exportación de la zona. La venta de la carne, la piel y el aceite de las focas representa además una fuente alternativa de ingresos.

    Pero las escenas de crueldad contra los cachorros de este indefenso animal han conmovido a innumerables personas. Organizaciones como Anima Naturalis, PETA y el Fondo Internacional del Bienestar Animal han denunciado la matanza y proponen diversos medios para boicotear la economía canadiense. Expertos en el cambio climático han alertado también sobre la reducción de la capa de hielo en el noreste de Canadá y su efecto sobre la sobrevivencia de las crías de focas.

    Aunque este drama y sus consecuencias ambientales podrían parecer distantes para los habitantes del Sur, la impiedad de los cazadores debería inquietarnos a todos: refleja la idea de que los humanos somos omnipotentes en la tierra, los más fuertes, dotados del derecho a matar y destruir. Una filosofía absurda y suicida.

    Cargando...